El Consejo de Administración de la Autoridad Portuaria de Barcelona celebrado el 20 de marzo aprobó adjudicar la construcción y explotación de la futura «Terminal G de cruceros» del muelle Adossat a Catalonia Cruise Terminal G, SL, una joint venture de Royal Caribbean Group y Cruise Terminals International, CTI.

Pese a que ha sido la única propuesta presentada en este concurso público, el proyecto ha obtenido una valoración de excelente por parte de los técnicos encargados de la licitación: han destacado su apuesta por la sostenibilidad, tanto energética como ambiental, que incorpora una reserva de espacios para los sistemas OPS (onshore power supply) que se están instalando en el muelle Adossat y que permitirán que los cruceros se conecten a la red eléctrica una vez estén atracados, eliminando así las emisiones.

Catalonia Cruise Terminal G prevé una inversión superior a los 85 millones de euros y que la nueva terminal sea operativa en la primavera de 2027, una vez se cierre la terminal Sur del WTC, en 2026. Ésta es la última terminal que se instala en el muelle Adossat, con lo que se da cumplimiento a los acuerdos que el Puerto de Barcelona y el Ayuntamiento alcanzaron en el año 2018 que prevén la limitación a 7 terminales.

Una terminal sostenible

El diseño de la terminal busca la máxima eficiencia energética e incorpora soluciones de energía renovable para minimizar su impacto en el entorno. El proyecto contempla electricidad generada mediante placas fotovoltaicas y otro tipo de instalaciones, que permitirán que la terminal tenga un balance de cero emisiones a la atmósfera.

La futura terminal está pensada para atender e impulsar el tráfico de puerto base, siguiendo la estrategia del Puerto de Barcelona para aumentar este tipo de tráfico de mayor valor añadido para la ciudad. Así, uno de los aspectos destacables del proyecto es la configuración de una movilidad eficiente, confortable y sostenible para los pasajeros, tanto dentro de la terminal como en su conectividad con la ciudad/aeropuerto/tren.

Los espacios de la futura «Terminal G» han sido diseñados para garantizar una operativa fluida de los pasajeros. Este aspecto es especialmente importante para una terminal pensada para el pasajero de puerto base, que embarca y desembarca en Barcelona, estrategia por la que apuesta Royal Caribbean en la capital catalana.

Inicio de la licitación para construir la mota de los recintos para reunir material de dragado

El Consejo de Administración de la Autoridad Portuaria de Barcelona también aprobó iniciar el proceso de licitación para construir una mota marítima de escollera, que conformará el primer recinto donde se depositarán los materiales procedentes del dragado del canal de navegación que se destinarán a obras en curso, como la ampliación del muelle Adossat, y futuras, como los nuevos puntos de atraque del muelle de la Energía.

La escollera delimitará un recinto de 44,7 hectáreas entre el dique Sur y la dársena Prat, con una profundidad de hasta 16 metros, en el que se depositarán estos materiales de dragado. La obra también incluye la habilitación de una explanada dedicada al acopio y gestión del material. Esta actuación es un ejemplo de economía circular en el Puerto, haciendo posible el reciclaje de materiales y evitando transportes innecesarios a otras ubicaciones.

La Autoridad Portuaria de Barcelona ha puesto en marcha esta licitación después de que el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico emitiera, el pasado 29 de enero, el informe favorable de la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) de los futuros recintos.

El presupuesto base de la licitación es de 94 millones de euros, IVA excluido y el plazo de ejecución, de 27 meses.